Hay empresas que no necesitan más código. Necesitan más claridad técnica.
Tienen desarrolladores, infraestructura, herramientas, incluso un producto bastante avanzado… y aun así no logran salir.
Y esto me parece cada vez más interesante porque, desde afuera, la respuesta fácil sería: «necesitan desarrollar más». Pero muchas veces no.
A veces lo que está pasando es que negocio está tratando de explicar una cosa, tecnología entiende otra, el equipo va resolviendo lo que puede, aparecen bugs, cambios, prioridades nuevas… y llega un punto en el que nadie tiene demasiado claro qué falta realmente para terminar.
Y ahí agregar otro desarrollador no necesariamente arregla el problema.
Hace falta alguien que pueda meterse en el medio, entender qué quiere lograr el negocio, hablar con tecnología, ordenar qué va primero, revisar si lo que se está entregando realmente resuelve lo que se pidió y decir: esto está listo, esto no, y esto ni siquiera deberíamos estar haciéndolo todavía.
Ese tipo de trabajo me gusta muchísimo. Porque al final no se trata solo de desarrollar, a veces toca programar, automatizar o revisar infraestructura, hacer QA, usar IA para acelerar una parte y otras veces lo más valioso que puedes hacer es simplemente poner todas las piezas en el orden correcto para que algo finalmente salga.
Esa es una de las cosas que quiero que represente cada vez más MantizIS. No tecnología por tecnología.
Tecnología para hacer que las cosas funcionen de verdad.